Cuadernillos de Matemática, desafíos de la pedagogía... y un poco más.

En el siguiente link:

http://www.mineduc.cl/index2.php?id_contenido=13403&id_portal=1&id_seccion=10

 

es posible apreciar la novedad introducida en el reparto de los textos escolares de este año. Por primera vez se entregarán cuadernillos de ejercitación en Matemática desde 1º a 4º básico, de forma adicional a los libros tradicionales. Dicha decisión, según manifiesta el ministro Lavín, surge a partir de la conocida deficiencia en la materia de nuestro país.

 

Parte del gremio docente ha manifestado que dichos cuadernillos (cito textual) "no resolverían las falencias académicas de los estudiantes". De acuerdo, no las resolverán. Pero es importante tener en cuenta que en este país (donde el acceso a los libros es considerado un lujo, basta con mirar los precios en la vitrina de cualquier librería) hay muchos hogares - quizás demasiados - en los cuales los únicos libros disponibles son los textos escolares que reciben los estudiantes de dichas familias. En este sentido, estos cuadernillos pensados para la ejercitación adicional en el hogar, sin duda pueden ser considerados como un valioso aporte.

 

¿Cuadernillos de ejercitación?  ¿Sirven de algo?

 

Muy probablemente, una voz en nuestra cabeza responde rápidamente esta pregunta. Quisiera, sin embargo, hacer un par de consideraciones.

 

Al contrario de lo que muchas personas creen, ¡La Matemática no se trata de puros números!. Mucho más allá de las habilidades de repetición entrenables (Guías con cientos de ejercicios muy similares entre sí, ¿recuerdos escolares?), hay todo un mundo de razonamiento lógico deductivo, que es a partir del cual se cimienta la verdadera Matemática.

 

Es ese mundo más complejo al que hay que apuntar en la escuela. Pero... no es posible acceder a él sin tener un set de herramientas básicas, esas que se logran ejercitando. Es aquí donde los cuadernillos de ejercitación tienen su nicho. Es una tendencia que se ha observado claramente en el último tiempo. Santillana, la editorial más cotizada de textos escolares, desde hace varios años añade a sus textos escolares, un pequeño cuadernillo morado de ejercitación.

 

Personalmente, también desde hace años, he tenido la oportunidad de trabajar como autor de algunos cuadernillos de ejercitación para una conocida red de colegios de este país. El desafío es construir instrumentos que no sean una interminable guía de ejercicios, sino que cada unidad sea un paseo estratégico, didácticamente guiado, que ayude a los estudiantes a cimentar, aplicar y consolidar los aprendizajes necesarios, así también como ocupar dichos aprendizajes para resolver problemas que requieren un mayor nivel de razonamiento y deducción.

 

En conclusión, los cuadernillos de ejercicios no son la solución definitiva en educación (¿existe tal cosa?), pero tienen un gran potencial pedagógico, que no debe ignorarse. ¿Pero quiénes son los responsables de aprovechar dicho potencial?

 

 

Los docentes de Matemática: Un desafío permanente

 

Es claro. Los responsables de intencionar los contenidos y de propiciar el aprendizaje, son los profesores.

 

Reconozcámoslo. No es la regla general que un estudiante llegue corriendo a su casa ansioso por abrir su cuadernillo de Matemática y ejercitar adicionalmente. Descansar en ellos la responsabilidad de que las iniciativas funciones no tan sólo es erróneo, sino que también es ciego.

 

¿Pero se puede lograr que los estudiantes trabajen sistemáticamente en un cuadernillo de ejercitación?... Por supuesto. En el colegio donde trabajo, el uso de cuadernillos se ha instaurado en forma sistemática. Progresivamente, se utiliza más y más, y este instrumento de trabajo va cobrando mayor protagonismo tanto dentro del aula como fuera de ella.

 

Ahora bien, no olvidemos que la iniciativa del Mineduc está destinada desde 1º a 4º básico. ¿Cuál es la diferencia?

 

Pues bien... un profesor de educación media es especialista en su asignatura. Ha estudiado varios años en la Universidad para impartir su materia. Es muy distinto a los profesores generalistas de educación básica. Dichos docentes imparten varias asignaturas y, aunque existen menciones de especialidad, son pocos los que se especializan en Matemática y, dentro de esos pocos, casi siempre la especialización es insuficiente. Es un conocido concepto dentro del ambiente el referirse a la formación de profesores básicos como "un mar de conocimientos con 1 cm. de profundidad".

 

A modo de aclaración, también existen deficiencias de formación en los profesores de educación media. Hay mucho que discutir al respecto, pero no es esta la instancia para hacerlo.

 

He tenido la oportunidad de estar en amplio contacto con profesores básicos cuando he impartido jornadas de especialización respecto a la utilización de cuadernillos de ejercitación, así como la incorporación del ajuste currícular en el sistema escolar. Para ponerlo en términos simples, una de las consecuencias de la reestructuración, es que hay ciertos contenidos que antes se veían en enseñanza media, que ahora deben abordarse en educación básica. Esto tiene a muchos profesores básicos, literalmente, aterrados.

 

Un poco más...

 

¿Puede alguien culparlos por tener miedo?... Han obtenido lícitamente sus títulos. Han cumplido todos los requisitos que su Universidad y la sociedad les exige para ser profesores. Si años después les exigen enseñar algo para lo cual no han sido formados, ¿es justo?. ¿Podemos exigirle a los profesores en general que se conviertan instantáneamente en expertos de un tema que nunca estudiaron en profundidad?. Claro que no.

 

¿Nos sentamos entonces, conformes con la mediocridad?... ¡Menos!. La estructura curricular en educación es, por esencia, dinámica. Es sumamente razonable esperar modificaciones en el futuro. Los profesionales de la educación, por tanto, tenemos que estar dispuestos a perfeccionarnos y mejorar constantemente. Pero, claro está, en condiciones propicias, en el momento justo, y de forma digna.

 

Urgen modificaciones de muchos sectores. Cada vez que un problema escolar sale a la luz pública, surgen innumerables voces que dicen "Es que los profesores debieran ser capaces de...". ¿De qué?, ¿De solucionar los problemas de 500 estudiantes en forma eficiente?, ¿De sobrevivir a 3 jornadas de trabajo sin cansancio?. Vamos... la vocación es fuerte, pero no hace milagros. La sociedad espera todo de los profesores, pero se rehúsa a sacarnos de la subvaloración en la que estamos inmersos.

 

Abogados, médicos, ingenieros y profesores... ¿Qué tienen en común estas 4 profesiones?  Todas ellas tienen por obligación obtener el grado académico de licenciado antes de poder siquiera optar al título profesional. Esta situación es un reflejo de lo que la legislación desde hace tiempo diagnostica en la sociedad; hablamos, en efecto, de carreras de vital importancia. Hay que ver, eso sí, la diferencia con la que se mira a los 3 primeros, en contraste a los últimos, ¿no?.

 

Pero nosotros mismos no ayudamos mucho. Eterna reticencia a la evaluación, dificultad extrema a aceptar cambios, quejas y más quejas, etc.. Hay muchos profesores que están cómodos en su situación. Yo no. Yo creo que nosotros también debemos cambiar. Desde ahora mismo.

 

Siempre me ha frustrado la prolongada tensión entre el gobierno, los profesores y la sociedad. Unos dicen que no se les puede pagar mejor a los profesores, mientras no trabajen de mejor forma. Del otro lado viene la réplica de que no piensan trabajar de mejor forma mientras no hayan mejores condiciones de trabajo (pago incluido, por supuesto). De un lado se afirma que es inconcebible que un profesional no esté dispuesto a evaluarse, del otro lado responden que no se piensan someter a evaluaciones, mientras no se subsanen las deficiencias laborales. Y así... la historia sigue. La verdad, yo estoy de acuerdo con muchos de los argumentos de mi gremio, pero también con gran parte de las críticas que se nos hace. Esto será un callejón sin salida hasta que cambios profundos se lleven a cabo. Pero sin esperar que un sector los haga primero, sino que con verdadera voluntad de hacerlos TODOS.

 

Mientras tanto, las mejores universidades de este país forman pocos profesores. La mayor cantidad de docentes no proviene de ellas. Y, lo que es más peligroso, cada día más instituciones de dudosa reputación abren programas de pedagogía. Crónica de una muerte anunciada. ¿Y quiénes son los pescadores que ganan en este río revuelto?. Obvio, los dueños y sostenedores de colegios que obtienen mayores ganancias con plantas docentes dispuestas (obligadas) a trabajar por menos, y los empresarios de esas instituciones de dudosa reputación que forman profesores en forma deficiente, a quienes no les importa el daño que hacen, en tanto sus bolsillos estén llenos. En síntesis, ganan los que lucran con la educación.

 

Ya es hora de recuperar la profesionalización de la carrera docente. No somos técnicos de la educación. Giroux (uno de mis autores preferidos) se refiere a la necesidad de que los profesores sean "Intelectuales transformativos de la sociedad". ¿Qué lindo suena, eh?. ¿Se apuntan para cooperar y lograrlo?. Yo sí.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar